En la tarde del 8 de agosto, la actividad de team building interdepartamental bajo el lema "One Heart at Liansan, Meet at the Summit", organizada por the Employee Home, dio inicio en la zona escénica de Liansan Island en la Development Zone. Colegas de diez departamentos —el Service Center, el departamento de Compras, el departamento de Planificación, el Marketing Center, el departamento de Control de Calidad, el departamento General, el departamento de RR. HH., el departamento de Negocios Internacionales, Lvtai y el departamento de Operaciones de Tiendas Inteligentes (Smart Store Operations)— salieron de la oficina y se reunieron entre montañas y mar. Con un encuentro de dos días y una noche, escribieron una vívida nota al pie de la colaboración interdepartamental.
Al llegar a la zona escénica, el rompehielos y la formación de grupos acercó a todos rápidamente. Los colegas de los distintos departamentos fueron asignados al azar a cuatro equipos, que eligieron sus capitanes; la familiaridad que antes separaba los puestos de trabajo y los procesos se disolvió en silencio entre risas y vítores.
Los deportes playeros fueron el plato fuerte del día. En la cuerda tirante, los cuatro equipos se enfrentaron por parejas; todos aferraron la larga cuerda y tiraron al unísono, mostrando verdadera cooperación en el momento de la victoria o la derrota. El juego de números puso a prueba el cálculo y los reflejos de cada uno; la sección de pisar globos arrancó risas ininterrumpidas mientras los globos de colores estallaban uno tras otro, reflejando la relajación en cada rostro, y los compañeros interdepartamentales construyeron en silencio la confianza mediante la coordinación.
En el resplandor del ocaso, el aroma de la barbacoa buffet y del cordero entero asado encendió la noche —fuera de las tiendas de campaña, el karaoke y la charla libre se entrelazaban, y los colegas antes conocidos solo "de nombre" se volvieron compañeros que compartían tragos y alegría. Las actividades de esa noche cerraron con un brillante espectáculo de fuegos artificiales.

En la madrugada del 9 de agosto, el grupo partió hacia el Tiejue Mountain. Esta cima de acceso libre, a 595 metros sobre el nivel del mar y alabada como la "versión Qingdao del Wugong Mountain", se convirtió en un escenario para poner a prueba la resiliencia del equipo. Todos vestidos con equipo deportivo subieron juntos; quienes tenían energía abrían camino al frente, quienes flaqueaban se animaban mutuamente desde atrás —nadie se quedó atrás, a nadie se le exigió más allá de sus límites. "Meet at the Summit" no era un eslogan, sino el retrato real de las manos tendidas para ayudar una y otra vez a lo largo de la ascensión.
Este team building fue una práctica vívida mediante la cual la empresa transmitió su cuidado humanista y vivió su cultura corporativa. Del mar azul y la arena dorada hasta la cima de los verdes cerros, los empleados dejaron atrás la presión laboral, profundizaron la comprensión mutua mediante la colaboración y descubrieron el potencial de cada uno ante los desafíos. Como el tema del evento anhela: One Heart at Liansan, Meet at the Summit. En el futuro, la empresa seguirá construyendo plataformas de intercambio interdepartamental, dejando que la flor de la colaboración florezca libremente en cada encuentro.






